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jueves, 12 de enero de 2017

El análisis de la conversación: entre la estructura y el sentido

La conversación no sólo una actividad verbal oral de carácter interactivo organizada en turnos de palabras, sino también una actividad humana. Es una actividad social que presenta la característica de utilizar, como instrumento para actuar. Al principio que la conversación en un instrumento privilegiado a través del cual creamos sentido y damos sentido a la realidad social. Por eso en análisis de la conversación no debe quedarse en describir cómo es la mecánica de estos intercambios verbales sino que debe desvelar de qué manera se construye la significación entre quienes participan en una interacción comunicación de ese tipo. El análisis de la conversación nos ayuda entender las formas lingüísticas en la interacción social para crear y dar sentido a nuestras actividades cotidianas. En este artículo podemos conocer que se puede investigar este tema en aspectos más sociales o en aspectos más lingüísticos, pero el procedimiento es siempre a través del uso de las formas lingüísticas, analizar cómo se unen los elementos no lingüísticos para crear el sentido.

El análisis completo de la conversación




El articulo de Amparo Tusón "El análisis de la conversación: entre la estructura y el sentido" define el concepto de “conversación” como un instrumento a través del cual creamos sentido, damos sentido a la realidad social y construimos identidad personal. Asimismo, también se define el término como “una actividad verbal oral de carácter interactivo organizada y estructurada en turnos” (Cots et al. 1990: 59). Es evidente que conversar es una forma de acción entre individuos, una forma de socialización a partir de la interacción hablada y que, para que haya conversación, hace falta interacción y cooperación entre los participantes.

Para analizar la interacción en toda su complejidad, Goffman (1971) expone que la conversación cotidiana requiere un doble nivel de análisis. Un análisis sistémico que atienda a la organización y gestión de turnos y por otro lado un análisis que se fije en la interacción que refleja las interacciones sociales. Además, si se quiere hacer un análisis profundo de la conversación, éste debe incluir las formas lingüísticas, la prosodia, los gestos, la posición de los cuerpos de los participantes, etc. Considero imprescindible el lenguaje no verbal en el estudio de las interacciones, ya que nos permite obtener información sobre intenciones y actitudes de los participantes que sin duda dan representan mas fielmente la realidad. Sin ésta parte el análisis no se entiende y queda incompleto. Necesitamos analizar el lenguaje no verbal si entendemos que el análisis de la conversación tiene por objetivo “entender como se construyen, negocian y re-producen determinados roles sociales y determinadas concepciones del mundo en la interacción social a través de los usos lingüísticos” (Tusón, 2002).

Adjunto aquí un enlace que dirige a una investigación de Marco Antonio Villalta Páuca titulada "ANALISIS DE LA CONVERSACION. UNA PROPUESTA PARA EL ESTUDIO DE LA INTERACCION DIDACTICA EN SALA DE CLASE"





jueves, 5 de enero de 2017

El análisis de la conversación: entre la estructura y el sentido



La importancia del análisis conversacional radica en la necesidad de conocer más a fondo la sociedad en todos sus aspectos culturales y comportamentales. Para ello lo hace a través del lenguaje cotidiano, interpretando los diversos signos y manifestaciones corporales (gestos y movimientos) que acompañan la interacción comunicativa.

 Por tal razón, es imperativo tener en cuenta que cada grupo social tiene, además del signo lingüístico, sus propios gestos expresados a través de su rostro o del movimiento de sus extremidades,  con lo cual refuerza el acto comunicativo y de cierta manera corrobora lo dicho o lo contradice. De modo que cuando se investiga,  utilizando como instrumento la conversación espontánea, la entrevista o la observación, los datos recogidos deben ser analizados desde el contenido del discurso y desde los gestos que acompañan a éste, ya que la información llega al investigador de diversas formas, y en muchas ocasiones, aquello que no se obtuvo mediante las palabras, se puede llegar a conocer con las expresiones corporales que acompañaron lo dicho durante la interacción con el sujeto investigado. De ahí que se debe contextualizar el análisis discursivo y recurrir al estudio semántico y semiótico al analizar los datos generados en una conversación. Así, mismo, valorar las convenciones sociales existentes en el grupo social, al momento de interactuar con ellos, ya que éstas pueden  ayudarnos  a determinar los liderazgos y la estructura social del grupo, y de igual forma, a detectar los informantes clave dentro del proceso investigativo.